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5 de noviembre de 2010

Tintura de carencias

Quiero una nota en mi ventana, que me invite a retirar las cortinas y sonreír al caer de las hojas.
Un diván donde poder acostarme sin pensar en mantas de lana que calienten mis riñones. 
Un cristal desde el que se me pueda ver sin ser despreciada.
Un café que me invite a dormir.                  Una mano que me conduzca sin                  arrastrarme. 

Un beso de esos que antes me dabas. 
                                           Sentir sin sentirme olvidaba. 
                                                                    Una cama con alas para llevarme aún más lejos de mis sueños. 
Olvidar como se llora.
                                     Un libro sin letras para escribir mi propia historia. Dejar de escuchar para aprender a hablar. 
                                                               Un cigarro que me de la vida.                               Que mis ojos no hagan fotografías y así no recordar. 
Que los recuerdos sean algo más. 
Quiero que este agua que me envuelve se convierta en mí. 
                                           Que las notas musicales que salen de mi piel                             sean himno de mi ser. 
Que lo que quiero, lo necesites tu también


1 de octubre de 2010

Lobo sin alma

No me mientas, no me hagas creer tu realidad absurda cuando estás hablando con la veracidad encarnada. No hagas teatro delante de mí, ensaya solo para los demás, que yo ya me se tu papel de pobre desgraciado de la vida.

No me digas que no tienes tiempo, cuándo lo estás malgastando en ti y no en él, que es quién lo necesita. El ciclo lunar tiene una sola luna llena y tú aúllas sin cesar, aya luz u oscuridad.

  
Las lágrimas que se despedían de tus ojos,
Caían en mi alma,
Haciéndome culpable,
Sentimiento inexorable.

Me pedías compresión,
Más tiempo sin razón,
Recomponer lo perdido,
Como un lobo herido.

Suplicabas clemencia,
Ante el juicio previsto,
Nada se dejó al azahar,
Tus crímenes ya habían sido escritos.

Un volveré,
Con un jamás,
Sé que regresaré,
Yo no te permitiré entrar.

Maldita mujer me llegaste a llamar,
Sin razones ni porqués,
Las palabras se quedan vacías,
Cuando en tu boca suenan palabras tardías..

Mala madre me insinuaste,
Alejando a un hijo de su padre,
Treinta y seis lunas has ayudado,
Y ninguna ha sido a su lado.

El gen comparto,
de insinuaciones febriles,
De mi vientre salió,
Y de mi alma amamantó.

Aún espera,
El hijo del que al padre alejaron,
Que este se dé cuenta,
Que es él quién se aleja.

Historia mal contada del lobo sin alma,
Que aúlla incluso sin luna,
Llorando a desconocidos,
Aquello  que quiere oír su hijo.

No me culpes de tus errores,
No me hagas ciega si eres tú quién no ve,
No me cuentes ficciones,
De un cuento que ya me se.

Las lágrimas que se despedían de tus ojos,
Caían en mi alma,
Haciéndome culpable,
Sentimiento inexorable.


9 de marzo de 2010

Marinero del desierto.

                                                                                 

Dejó de alumbrar el faro
al viejo marinero
afanado en sus labores
se las llevo el tiempo.

Anclas que arrastran corales,
barcos perdidos a lo lejos,
el destello quedó sin aliento,
los fantasmas del pasado han vuelto.

El mástil le quita visión,
de lo que fue y se fueron,
anclado en sus recuerdos,
no olvida aquellos destellos.

Marinero del viejo mundo,
alza la vista en paz,
el faro no dejó de alumbrar,
tus ojos te han vuelto a engañar.

Tus manos encalladas,
 la vieron zarpar,
aquel día naufragabas,
en la proa de tus nudos de marinero.

 No pidas destellos,
aquellos como en los viejos tiempos,
la vela de tu vida,
ya no la recorre el viento.

Viejo marinero,
de tempestades en el desierto,
olvida tus lamentos,
ya es hora de pasear por el cielo.

8 de febrero de 2010

Sueños



La noche me convence,
de despertar a tus miedos
inconscientes y aventureros,
así, son mis sueños.

No deseo la madrugada,
encerrada en deseos,
viven en la oscuridad,
de mis anhelos.

Y al cerrar los ojos
todo se hace perfecto,
es el silencio,
quién me da alimento.

Soñar, no hay más,
ni menos, en mi cerebro,
apreciar la oscuridad,
de todos, todos mis sueños.



2 de febrero de 2010

Mi locura


 *Fotografía (sin retoques) de Esther García Pérez  - Amiga y fotógrafa.


Se desmayan mis ideas,
locas e inconscientes,
por imaginar un mundo real
de esos, que jamás existirán.

La luna se torna sol bajo mi rincón,
en la oscuridad del silencio,
oigo mi respirar,
ansioso por verte volar.

Y si me ves desfallecer,
persiguiendo un quizás,
no me intentes convencer y mirar hacia la realidad,
de momento, déjame con mi ingenuidad.

Ventanas de papel,
esconden mi tez,
del frío viento,
que me amenaza con su aliento.

Pero sonreiré,
aunque sea risa falsa,
porque más puede mi ironía,
que tus falsas esperanzas.

Más puede mi deseo,
que tus falacias,
más arde mi corazón,
para quemar hasta tu último desazón.

Menos perderé en el tiempo,
si de vez en cuando me ahogo en mis lamentos,
menos ahorraré en besos,
de esos, que dibujan el firmamento.

Dicen que los locos, locos son,
pues están amordazados por los que se dicen cuerdos,
asustados por sus mundos inhóspitos,
ellos si que se abrazan a sus lloriqueos.

Dejadme con mi locura,
de mis sentimientos inexplicables,
dejarme a solas con ese viento,
que pasea por mi, aquí, muy dentro.




*Gracias infinitas a Esther García Pérez por prestarme la imagen que encabeza esta poesía. Fotógrafa y como veis, gran artista. 

8 de enero de 2010

Año nuevo.

Como nieva… es precioso.

Llevo varios, días (no mentiría si dijese semanas) postrándome delante de un folio virtual a la espera de que las letras fluyan sin cesar por mi mente y que mis dedos sean capaces de plasmarlas. Mentiría si dijese que miles, millones de letras abrazadas a otras no han escrito palabras y conjugado frases en mi mente… pero mis manos han estado muy torpes, no han querido trabajar y no sé el tiempo que tardarán en querer reaccionar.

No he perdido las ganas, de hecho, lo que echo de menos es el poder, que no el querer. Echo en falta ese algo que me obliga a escribir, tener un cuaderno a mano, la servilleta de cualquier bar o un ticket de la compra olvidado en el fondo del bolso y garabatear palabras ilegibles que sólo yo entiendo.

Ahora mismo estoy tranquila, pero con una sensación de inquietud que me invade por completo. Es como una hormiguita que se pasea por mis venas lentamente, hasta que de repente, como si fuese un gato jugase corriendo sin control mientras se busca la cola. No logro escribir otra cosa que no sea lo que siento y como año que terminaba y otro que empezaba, no quería terminar dando la sensación de derrota pues no es lo que siento y mucho menos empezar sin haber terminado.

Es solo un año más, nada más. Menuda obsesión tenemos con nuevos retos con un año nuevo. Los míos son los mismo de hace unos días y seguramente mañana, tenga nuevos. Sea el día que sea, sigo siendo la misma.

Creo que esta vez, la nieve no cuajará…

Dice la sirena que ya no entona igual,
que sus cánticos celestiales,
no abruman ya,
que su voz incolora,
no embruja más,
que su poesía,
se olvidó en la oscuridad.

Malditos lamentos,
que solo dan tiento a olvidar,
cuando lo difícil está,
en jamás dejar de recordar,
esas canciones maravillosas sirena mía,
que hacía que todos al oírte cantar,
no pudiesen más que hacer bailar.

Olvida lo que fue,
pues no volverá,
amarra fuerte el hoy,
recordando lo que aprendiste en el ayer,
eso es lo único que has salvado,
que gran victoria la tuya,
haberlo descifrado.

Afina y canta sin parar,
esa dulce melodía,
que solo tú cantas sin igual,
deja salir la poesía,
que encierras en tu boca cada día.

Las notas que encierras,
creyendo no ser generosas,
son estrofas olvidadas,
que jamás serán disfrutadas,
por tus sollozos inconscientes,
los marineros navegan contra corriente,
creyendo que tus les guías,
les extravías,
dándoles esperanzas vanas.

Sirena soprano,
de cántico mediático,
alza tu voz,
que aquí te espero,
para escuchar tu son.

20 de noviembre de 2009

Bailando a la libertad








Si no te recuerdo será porque nunca te he tenido, pero si te echo de menos, será porque te he vivido.


Ventanas que se cierran porque nunca estuvieron abiertas, recuerdos olvidados, porque nunca existieron.

Necesidad de tenerlos por cómo se los llevaron antes de saborearlos, ya sabía cómo no atragantarlos.

Vientos de brisa acaricia mis mejillas, sonrisa efímera que me devuelve la vida.

Amanece tras otra noche de inmersa alegría, escondida tu desdicha, en la almohada de la mañana.

Dedos con palabras que esconden tus ojos, soñadores e ilegibles, tras todos mis rincones.

Melodía al medio día, que tras la noche, la mañana… dará paso a la tarde, para esconderme de nuevo en tu buhardilla.

Y muevo mis manos bajo  miradas indiscretas de los cuerdos, felices a los locos por no pertenecer a otros.

Y bailo bajo tu melodía en la noche, la mañana y al medio día… que al atardecer, dará paso a otra noche sumida en el placer.

Violines en mi cabeza, tambor es mi corazón, arpa entre mis manos, la canción de mi perdición.

Sinfonía al honor de una bendición, sumida con delicadeza, bailo abrazada a mi cabeza.

Acordes ataviados con sonetos me elevan hasta el cielo, mientras bailo desnuda bajo tu mirada y mi locura.

Desnudos también mis sentimientos, se alejan de mi razonamiento, bailando alocada enseño todo lo que llevo dentro.

En mis giros sin compas la danza se vuelve más mortal, a corde con mi alma, esta melodía ya la hice mía.

Me relajo para luego excitarme más, danzando mi movimiento de esta canción sin palabras, sonoras a las miradas.

Sucumbo a las notas de esta mi perdición, eléctrica mi canción, ahora solo bailo yo.

Y bailo, giro y canto en silencio sumida a mi posesión, bailarina sin tradición, moviéndome con los espasmos de mi corazón.

Que no acabe está canción, estrofa que me trasporta al mundo del que debí salir yo.

Instrumental mi perdición, agitación de caderas que me eleva  mientras brinco como si me poseyera un animal digno de mención.

Despojada del frío la armonía me subleva, composición voraz, sola tú me sabes calmar.

Hambrienta estaba y ahora tengo sed, tus guitarras me calmaron la necesidad, ahora me exasperan las ganas de más.

Tras la noche, la mañana y al medio día… mi melodía… que dejará ver la tarde, para esconderme de nuevo en tu armonía, esperando un nuevo día.



23 de octubre de 2009

Aquí estoy





Y llegas tú y me complaces,
me meces en el columpio del desasosiego,
abrigándome con esmero,
muriéndote por oírme decir te quiero.

Me empujas con delicadeza,
mientras giro mi cabeza,
complaciente ante ti,
y agarro las cuerdas con más fuerza.

La luz me guía,
si es que algún día me perdí,
la perdida más desafiante,
es la que te di.

Luces entre la tormenta, palabras ciegas,
¿Qué era aquello que no querías oír?
aunque sean el sustento del sediento.

por fin encontré el camino
girando a la izquierda en la calle del olvido.

escucha mis latidos, son un tormento.

solo obedece,
avivan aún más mi maldición.

me alimento de corazones,
el mío se me perdió,
o quizás fue devorado sin intención.

Y con la luz del faro cegándome,
a veces la mejor espera es la que nunca llega,
o la que llega cuando menos la esperas.

Aleluya,
dijiste al verme sonreír,
aleluya,
dije al verte venir.

Aleluya,
al verte partir,
aleluya,
cuando por fin comprendí.


Gracias Juan Carlos, por inspirarme.

26 de septiembre de 2009

Y el mundo sigue girando...

Arráncame las alas que no puedo más,

pídele a mi alma que no pida más libertad,

susúrrale a mis oídos que no aguanto más,

dile a mi boca que deje de gritar.


¿Por qué no me dijiste que no me querías aquí?

¿Por qué me permitiste libertad si quién la deseaba no era yo?

Y mientras tanto el mundo sigue girando.

Y mientras su boca se me quedó corta.


Os imagino a los dos,

riéndoos de mí,

y yo mientras tanto creyendo castigándote,

enseñando todos mis recovecos a alguien que no tengo dentro.


No, yo no lo quería,

pero te ví,

y no, yo no me volví loca

hasta que te conocí.


Me quede enclaustrada en mi cama,

poniéndole tu cara a él,

mientras tú en tu cama a ella no se la cambiabas,

sino que además, la amabas.


Y mientras tanto el mundo sigue girando,

y yo sigo aquí clavada,

esperando a que el mundo deje de girar.

15 de julio de 2009

El Pozo

Negro como el abismo,

Que rodea mi cintura,

Abierto al desierto,

De tus aguas moradas.


Cárcel de terciopelo,

Que me ayuda a solventar,

Mis lágrimas redamadas,

En mi gran soledad.


Barrotes de sentimientos,

Que bordan mi libertad,

Sumida en deseos,

De mediocridad.


Pozo oscuro y negro,

Que ocultas la luz,

Más mis ojos te ayudan,

A no ver la pulcritud.


Perdidos en tu agujero,

Las antiguas canciones,

Que no dejan sustento,

A los nuevos sonetos.


Y solo oigo el eco,

De mis chillidos en silencio,

Apoyo mi espalda en tu centro,

No, no te veo.


Tus aguas heladas,

Me sujetan por momentos,

Me abrazas y me sostienes,

Tu mi agua encharcada.


Tinieblas en mis oídos,

Que no oyen lo concebido,

Duermen plácidamente,

Aferrándose en tus paredes.


Dedos engarrotados,

Fríos y mancillados,

Pierden las fuerzas por momentos,

Necesito ayuda en mi sustento.


Corazón agrietado,

Herido y maltratado,

Por esas aguas dulces,

Que a vivir me enseñaron.

3 de julio de 2009

Insomnio

Me niegas tus palabras coherentes y me envuelves en expresiones equivocadas. Te nublas sin comprensión hacia ti mismo y niegas lo evidente porque tu orgullo, ese, siempre te puede.

Te giras en la cama cayendo en el abismo del sueño, rindiéndote ante el cansancio que tan solo te da la mano, apenas le hace falta convencerte.

Yo en mi rincón me estiro mientras miro la esquina de la habitación, donde se balancea plácidamente en una telaraña la pelusa de un año “mañana he de limpiarlo”, y eso mismo digo noche tras noche, quiero que así conste.

Abrazada a mi almohada... triste y desgastada. Secretos me guarda, miles de lágrimas derramadas.

La bocanada de un cigarro me trasporta a noches solitarias, en las que aquí te aguardo, mientras tu estas en la cama, supuestamente esperando, cuando lo que estas es roncando.

Esperando lo que no sucederá y aún así, vuelta a esperar. Noche tras noche ceñida en los velos de mis lamentos. Noche tras noche… aburrida de mi abstracción.

Bajo por no subir, por no ver la cama vacía de tus manos en mi cintura, por no querer comprender lo incomprensible a mis conocimientos, esos, que tengo tan adentro.

Y es que me niego a la expresión, a la indiferencia de tu ser, esa cruel frialdad que dejas, a veces escapar. Esa que sacas a pasear, siempre, delante de mi portal.

¿Cómo serán tus besos? Hasta ahora solo me has demostrado tu deseo por tenerme aquí, en pie cada noche que me tienes en tu recreo.

No puedo escribirte más… o me enamoraré… de otro príncipe azul que me promete la luna pero no me enseña lo maravilloso que es el sol.

Hasta mañana insomnio, prométeme que mañana me volverás a esperar. Prométeme que cada noche conmigo estarás.

Bríndame tu compañía una noche más… eres el único que siempre sé me aceptarás.

29 de mayo de 2009

Las puertas al olvido

Tiemblo al pensar,
Todo lo que me oculta tu mirar,
Si miro más adentro,
Siento que la mar ayuda en mi ahogamiento.

Las olas se estremecen,
Cada vez que pido aliento,
Mis fuerzas se agotan,
Y no encuentro un sustento.

Palabras subastadas al olvido,
Dichas en un pasado,
Que se han extraviado,
Que se han perdido.

No se refresca en mi presente,
El olvido se hizo dueñas de ellas,
Y mi corazón… late fuertemente,
Necesitando más que deseando,
Que algún día tu boca recuerde.

Si mi mal no es entendido,
Si mis palabras no sé bien interpretan,
Que le digo a la lucha,
Que por dentro, me aprieta.

Las fuerzas se agotan,
Como el agua se seca,
Abre paso a la decepción,
Que no a la rendición.

Lucharé por entender,
El porqué de mis diferencias,
Con esta vida mía,
Que cada día, más me prensa.

Lucharé por saber.
Pues no me gusta sentir así.
Como una niña inquieta.
Como si tuviese una pataleta.

Y en el olvido esperaré,
Frente a su puerta,
A tus palabras venir
Para rogarlas que vuelvan a donde deben
A llorarlas, que me entiendan.

Y si tengo heridas,
Rogaré que una vez curadas,
No me las abras por el mismo canal,
Las heridas viejas,
Duelen más después de estar curadas.

Y es que no hay una sola razón,
Los corazones son ciegos,
Y se guían por sus sentimientos,
Hoy me duele aquí,
Mañana... seguramente allí.

4 de marzo de 2009

Las sábanas de la sin razón



Canto a la mañana
Despertando la madrugada
Que sin verlo
Despidió a la noche
Que me cobijo en su almohada.

Respiro de tu pelo
Ese que se enreda en mis dedos
Con él haría caminos
Hasta el fin de mi cuerpo.

Caliente esta mi cama
Empapada en mis lágrimas
Acelerada entre las sábanas de la sin razón
De dicha por tenerte
Aquí en mi alma.

Caricias de papel
Con mi sudor desaparecen
La ira y la pasión
Son hermanos del dolor.

Gemidos en la oscuridad
Palabras sin claridad
Vestida con las sábanas de la sin razón
Con la voz entrecortada
Pido más y más.

Desnuda en el altar
Del descanso sin igual
Mi cuerpo se acelera
Rogando nunca terminar.

Mi cuerpo por respeto
Se encorva con decisión
Enclaustrada en las sábanas de la sin razón
Emanado mi olor
Por el que no pediré perdón.

Mi lengua se escapa
De mi boca mortificada
Por los dientes que los muerden
Aquí me gusta ser maltratada.

Manos entrelazadas
Que no distinguen tu cuerpo y el mío
Perdida en las sábanas de la sin razón
Cada día pasaría
por este el más dulce martirio.

Veneno en tu piel
El antídoto no lo tendré
Pues quiero morir envenenada
Por el sudor que cae por tu ser.
Y es que me siento atada
Agradablemente atormentada
En mis sábanas de la sin razón
Cuando sujetas mis manos
Y me afirmo encadenada.

Excitada pretendo
Enseñarte el camino
No noto tus dedos
¡Dios que me den consuelo!

Las sábanas de la sin razón
Se entrelazan entre mis piernas
Explotan cual volcán
Impacientan mi feminidad.

Garganta sin consuelo
No me sale ni un te quiero
Pues te aborrezco
Por no hacer eterno este momento.

Mis uñas se clavan
En las sábanas de la sin razón
Señalan la daga que me obligó
A creer en ti mi Dios.

El río de tu esencia
Se cuela sin permiso
Por los abismos de mi interior
Haciéndome gritar con este agradable dolor.

Que no acabe nunca esta sensación
Que no termine mi enajenación
Cuando rozas mis senos
Aquí en las sábanas de la sin razón
Caigo en el abismo de la desesperación.

Y pido más y más
Y me das más aún,
Amo de mi dicha.
Esclava de tu voluntad
Encadéname viva
A la lujuria de tu sed.

En la culminación de la vigía
Por sentir como entras
Por odiar cuando sales
Por conocer la razón
Por la que nos odia Dios.

30 de noviembre de 2008

Padre

De un portazo te vas,
padre,
egoísta, como siempre,
tan sólo piensas en ti,
aún no te diste cuenta,
que hace años debiste de dejar atrás tu libertad,
padre.

30 años llevo a cuestas,
padre,
años de sufrimiento,
sin saber que es un te quiero,
haciéndolo todo mal,
nada te es suficiente,
padre.

Borracheras incesables,
padre,
agonía de mi madre,
aromas de mil mujeres en tu cuello,
años de lucha por ti,
ella si ha sabido amar,
tu sólo has sabido traicionar,
ella si ha luchado sin cesar,
y tú te vas, te alejas,
padre.

Cómo voy a saber perdonar?
padre,
cómo pretendes que pueda olvidar,
que prefieras juergas y una mujer nueva,
a tu mujer e hijos,
a tu pasado y presente,
a un futuro sin nosotros,
un desvelo familiar,
por un hombre que no ha sabido amar,
padre.

No puedo figurar,
padre,
necesito actuar,
y en el teatro de tu vida,
no hay papel para mí,
en la escena que decidiste huir,
a mi personaje le hiciste morir,
padre.

En esta vida,
padre,
hay muchas batallas que luchar,
nosotros hemos luchado junto a ti,
y cuando llega la gran batalla,
huyes, te alejas, te destierras,
padre.

No me pidas imposibles,
padre,
tú eres quién debe velar por mí,
se intercambiaron los papeles,
el que tú yo teníamos en esta vida,
pero me canso,
padre,
me agoto y me pierdo,
padre.

Vuela libre,
padre,
con tu supuesto de libertad,
pero no me pidas que aplauda tus decisiones,
incoherentes y dañinas,
padre.

No me pidas que vele por tí,
padre,
cuándo eres tú,
el que debería velar por mi,
no me hagas llorar más,
no me exijas atención,
cuando no sabes ni cómo es la cara de mi bendición,
padre.

Tú camino y el mío, padre,
hace tiempo tomaron direcciones diferentes,
en tu caminar de la vida,
no hay sitio para mi pies,
en tu creencia del cariño,
no hay lugar para mi creer,
padre.

Que te vaya bonito,
padre,
sé feliz, en tu decisión sobre el querer,
dirige tu vida con calma,
pues no te quedan muchos años para disfrutar,
lo que tu entiendes por paz,
padre.

Yo estaré aquí,
padre,
preguntándome hasta el día que se termine mi calma,
porqué, porqué has tenido que ser tú?
porqué cuándo he necesitado unas simples palabras,
teniéndote al lado no estabas,
padre.

26 de agosto de 2008

Hipocresía

A veces, al escribir por aquí no publico ciertas cosas por que me siento desnuda ante el mundo.

Vivimos en una sociedad hipócrita en la que los sentimientos y pensamientos se ocultan la mayoría de las ocasiones por no mostrar al mundo como somos realmente y quitarnos esa fachada absurda, esa sonrrisa de "todo va bien", de "soy la persona más feliz del mundo" cuando a lo mejor, estamos pidiendo a gritos un poco de atención, una atención real y exclusiva hacía nuestra persona para, aunque solo sea por un rato, poder ser nosotros mismos sin el miedo al que dirán, sin el pánico a que nos hagan daño.

Pero yo me pregunto... no nos hace más daño esa hipocresía hacía nosotros mismos? No nos hace más débiles? No es peor la decepción interior? Cohivirse de pensamientos, de emociones, no debe ser nada bueno, te pudres poco a poco por dentro, te consumes, corrompes tu yo.

Quién sepa, pueda o crea poder responder a estas cuestiones, con razones lógicas o ilógicas (los humanos somos ilógicos por naturaleza) que se quede sólo un rato consigo mismo y valore que es lo que quiere de si... vivir entre mentiras pero más cómodamente o dejarse llevar por lo que se siente y sentir la libertad que poco a poco nos están quitando en este y otros muchos sentidos.

8 de agosto de 2008

Mis pasos

Andando por mi camino,
el de la vida.
Paseando de la mano,
conmigo misma.
Recorriendo el pasillo,
este que nunca termina.

Y que no termine jamás
no quiero parar de encontrar situaciones, ilusiones!
que me ayuden en mi caminar,
que me animen a seguir sin parar,
a querer más y más!
a disfrutar, a saborear lo que pueda descubrir en este, mi caminar.

Paso a paso destapo realidades,
emociones, lloros, temores!
que me socorren ante miles de situaciones.

Paso a paso desenmascaro reglas,
con mis excepciones.

Paso a paso me doy más cuenta,
de que tras mis lágrimas,
son mis carcajadas las que mandan.

En mis pies esta el poder,
en mi capacidad subir esa montaña,
en mis ganas conquistar la batalla,
pues la guerra sólo se gana,
cuando libre mil batallas.

Y si he de perder,
será mi libertad la que me haga destacar,
mi alma la que hará saber,
que en mi fracaso esta mi poder,
que en mi perdida esta mi victoria,
serán mis experiencias, mis pasos,
mis huellas en este camino,
los que al mundo describirán mis ansias por caminar.


9 de julio de 2008

Mi Vida

Llegaste a mi vida como arte de magia,
aunque te esperaba, visita anunciada,
impaciente durante nueve meses,
con miedo al momento de tu llegada...
y es que todo se olvida,
todo sufrimiento es poco,
nada se iguala a esa carita sonrosada, esos ojitos inocentes,
esta nueva vida, que sacrifica la mía.

No existen palabras ni descripciones,
sinónimos o comparaciones,
a lo que siento cuando me dices "mami te quiero",
si supieses que es lo que yo siento,
me rompes por dentro,
me lloran hasta los pensamientos,
de pura alegría y satisfacción,
al saber que te he creado yo.

Que me espera en esta vida,
si ya te tengo a ti,
nada podrá igualar, a todo lo que tú me das.

Y me desgarro por dentro,
sólo de pensar que un día no estarás,
el día que me tenga que marchar,
hay mi vida!! ni mi alma despertará!!,
por que incluso en el otro mundo,
tú me faltarás.

No te entristezcas al leer estas palabras,
soy feliz!!! por que eres la brújula en mi vida,
por que sin ti no serían igual las alegrías...
ni penas!!, que son las que hacen que me de cuenta,
de lo que tú representas.

Por que no concibo mi vida sin ti,
es más, no me acuerdo de cuando no estabas!!
miro hacia atrás, y siempre me acompañabas.

Y por ti daría mi vida entera,
que me quiten la eternidad a tu lado,
que me saquen la última gota de sangre de mis venas,
que me encadenen a la piedra más grande aunque no pueda verte más,
si así, consigo tu felicidad.

Soy feliz, por que te quiero,
contigo, no hay obstáculo que no pueda sortear,
ni peligros que me puedan dañar,
por qué te miro y me estremezco,
por que eres lo más grande que tengo!!

Y si algún día, me ves llorar,
no dudes en besarme, abrazarme,
pues un beso o abrazo de un hijo a una madre,
no tiene valor ni descripción.

Y si algún día me ves reír,
no dudes en reír conmigo,
ten en cuenta que esa risa no sería igual,
si tu no estas.

Te quiero mi niño.



Tu madre.