Dejó de alumbrar el faro
al viejo marinero
afanado en sus labores
se las llevo el tiempo.
Anclas que arrastran corales,
barcos perdidos a lo lejos,
el destello quedó sin aliento,
los fantasmas del pasado han vuelto.
El mástil le quita visión,
de lo que fue y se fueron,
anclado en sus recuerdos,
no olvida aquellos destellos.
Marinero del viejo mundo,
alza la vista en paz,
el faro no dejó de alumbrar,
tus ojos te han vuelto a engañar.
Tus manos encalladas,
la vieron zarpar,
aquel día naufragabas,
en la proa de tus nudos de marinero.
aquellos como en los viejos tiempos,
la vela de tu vida,
ya no la recorre el viento.
Viejo marinero,
de tempestades en el desierto,
olvida tus lamentos,
ya es hora de pasear por el cielo.

