10 de febrero de 2009

Esa pequeña flor tan grande.

Esa sensación, de cuando te roza… ese escalofrió que recorre todo tu cuerpo cuando te mira… esa sacudida en el estómago… ese ahogo cuando te falta… eso, eso no se debería perder nunca.

Dicen, que cuando tienes pareja, con los años las cosas cambian, los sentimientos son diferentes. Dicen, que la sensación de necesidad por la otra persona se transforma en costumbre. Dicen… que con el paso de los años, ya no se besa igual. Dicen… que en la cama los cuerpos no se buscan ni beben uno del otro cómo lo hacían años atrás.

Realmente es una lástima que esto sea así. Según vamos creciendo y convirtiéndonos en más adultos, tenemos más preocupaciones, responsabilidades… y parece cómo que las cosas que más necesitamos dejamos de cuidarlas porqué no hay tiempo para regar si quiera la flor que más bonito hace nuestro jardín.

La pasión, son los pulmones del amor. Y cuando falta el aire… dejamos que muera poco a poco… esa preciosa flor se marchita, pierde su lustroso color, sus hojas se debilitan y caen en la desdicha. La pequeña flor que nos da alegría a los ojos tan sólo contemplándola, se retuerce mirando al suelo, preguntándose porqué han dejado de alentarla y regarla.

Imagina que lográsemos mantener esa flor radiante, en medio de nuestro jardín… cualquier mala hierba pasaría desapercibida al lado de tan sutil belleza. Y es que a veces, lo más difícil de mantener es lo que menos nos cuesta proteger, por que por mucho aire, abono, agua y sol le haga falta… sin esa pequeña flor nuestro jardín sería como el de los demás.

Muchos, somos afortunados por tener un jardín diferente al de los demás, por tener unos colores, una frescura y viveza casi imposibles… por poseer esa pequeña flor que no tienen ni tendrán nunca los demás. Por que como cuidas tú tu pequeña flor llamada pasión, no lo hará nadie, nunca, jamás. Por que como velas tú por ese rincón tan especial, no puede haber botánico mas experto… por que tú, eres el único dueño de la llave que abre esa verja hacía tu jardín.

Cuando somos adolescentes todo lo vivimos como si fuese el último día. Aprovechamos más la vida, tal vez por ignorancia. A veces… recuerdo esa etapa con añoranza… a veces… me alegro de vivir la vida de ahora con más preocupaciones, pero sabiendo que lo que tengo es lo que me hace falta. A veces… añoro lo que poseo por si algún día lo pierdo.

A veces, me río de mi misma por complicarme como me complico.

10 comentarios:

dezaragoza dijo...

Chapeau. Me quito el sombrero. Hoy aprendo de tí, gracias por escribirlo.

Fer dijo...

A partir de ahora mismo la persiana de la cocina siempre estará subida.

Ay mi poetisa... no hay algún cazatalentos leyendo este blog? por dios!!!

Markos dijo...

Alguien que obligue a esta mujer a escribir más, por favor y que lo difundan.

Que hermoso texto. Que agradable sensación me has dejado.

Ahora abrígate.

Salu2

Anna dijo...

dezaragoza... no sabes cuánto me alegro de haberte enseñado yo algo a ti, para mí eso, significa mucho más de lo que puedes imaginar. Gracias. Besos.

Fer, te acordaste de dejar la ventan abierta? Te quiero. :+

Markos, no me sonrrojes más XDD que al final me lo creere y debo ser insorpotable si eso llega a suceder algún día.
Sabes uno de mis problemas? Que casi siempre voy desnuda por la vida. Besos.

AntWaters Daza dijo...

Interesante entrada; cuidar y proteger lo que nos hace diferentes, porque precisamente, y digan lo que digan, eso es lo que más se ataca.

No sé, quizás no esté relacionado del todo, pero hay una escena, en Flashdance con la que he intentando hacer algo pero he tenido que dejar secando... Bueno, es una mujer, ya con la adolescencia, por suerte, perdida. Y explica a la protagonista que ella antes todo lo que ganaba se lo gastaba en vestidos... Y del punto en que ella expresa cómo se sentía, altiva, con esas ropas... pasa a la mirada baja, al desconcierto, mientras dice: "luego, un día, dejé de comprarlos.., aún no sé por qué".

El abatimiento, el dejar que te hagan creer lo que eres y lo que no, porque, bueno... No sé exactamente qué es, lo que me hace sentir... pero tiene que ver con el abatimiento en relación a... ¿para qué vas a querer algo si no te hace sentir ya nada? Que... ¿ves?, por eso está a medias... Creo que quiero expresar la naecesidad de esas pequeñas grandes flores, de tonterías para el mundo, pero que son tan importantes y sin los cuales pues... todo nos daría igual, hasta seguir viviendo muertos.

Bueeeeeeeno, menudo rollo que te suelto, pero es que intento desarrollar y enterarme de lo que pienso :)

Muchos abrazos con flores y gracias por tus palabras y pensamientos

Ojcar dijo...

Dicen que el enamoramiento dura de 3 a 5 años , mas o menos, q despues lo q qda es el cariño.

Anna dijo...

Ojcar, ahí esta el kit de la cuestión, en no dejar que esa flor se marcite.

Gracias por visitarme y dejarme un par de comentarios. Te visitaré a ver que veo :)

Besos

Anna dijo...

AntWaters, me encannnnnnta que desarrolles porque así también se yo lo que piensas :)

Besos!

Constantino Carenado dijo...

Sigue complicandote hasta donde puedas llegar.Verás como llegas lejos.
¿La flor llamada pasión?
No la conozco.
Yo solo conozco una flor.
Y se llama deseo.

Constantino Carenado dijo...

Hummmm
Estoy leyendo los comentarios...
Sigue llendo desnuda por la vida; yo también lo hago.
Si he interpretado bien uno de tus comentarios.