17 de julio de 2009

No calles.

Saltaba y saltaba de charca en charca mientras su croar inundaba la noche.

El resto de ranas la incitaban a que callara, pues la serpiente en las últimas noches rondaba la charca.

Ella sonriente replicaba insistiendo que no podía callar “por que ande por aquí la serpiente, no pienso callar”.


Saltaba y saltaba, croaba y croaba. La ranita no paraba.

Y entre salto y salto de repente la luz de la luna se apagó. La serpiente la devoró.

Pero ella seguía saltando y croando “porque me haya comido la serpiente no dejaré de saltar y seguir croando”.

La serpiente se retorcía de dolor. Los saltos de la ranita no la dejaban hacer la digestión y con tanto ruido apenas podía agudizar su oído “saltaré y croaré aunque esta serpiente me haya comido”.

La serpiente no pudo más que vomitar la cena de esa noche… y es que a veces el callar solo sirve para dejar a aquellos que nos acechan con la tripa bien llena.

14 comentarios:

Agüelo Dámaso dijo...

Completamente de acuerdo, anietada mía. Por mucho que las víboras se epeñen no callaremos.
Agamos la rana hasta el último aliento.
Mi Chopenagüer te envía recuerdos

Annick dijo...

Parece un proverbío china .
Muy buena reflexion.

Saludos desde Malaga.

Nelson Diaz dijo...

Así es amiga, me ha encantado tu manera de reflejar esta verdad, la resignación es la peor asesino de nuestras ideas, convicciones y luchas.
Te comento que he dejado una respuesta a tu comentario en mi mas reciente chupito. Muchas gracias amiga por tus aportes.
Un abrazo venezolano.

dezaragoza dijo...

OOOOle, de lo mejor que te he leído.

Santi dijo...

Hay mucha víbora suelta por el mundo. Ahora vengo de leer una de lo más homófoba que me ha dejado choffff... Yo me siento muy ranita y seguiré croando aunque a veces sea como darse de cabezazos contra la pared.

Mal bicho dijo...

Como me estoy acordadno ahora mismo del barco de chanquete.

Francisco Galván dijo...

Vivan las ranas cabronas que no se dejan devorar por las hipas de puta de las víboras. ¡Ea!

Francisco Galván dijo...

Quería decir "Hijas de puta", que las víboras que yo sepa no hipan

Fer dijo...

Me ha encantado esta fábulosa reflexión. Fabulosa por su doble sentido de magnífica y de fábula. Podríamos contársela a cualquier niño (o adulto) para que aprendiera una valiosa lección.

Anna dijo...

Agüelo... un honor que me visites :) Con tu chopenaguer no me hablo... que vive mejor que yo :S

Besos.

Annick... gracias :D

Besos.

Nelson... gracias :) a ver si me paso y te contesto como es debido, que tu no mereces menos :)

Besos.

dezaragoza... a ti si breve... jajajaja

Besos.

Santi... y que lo digas lo de las víboras... cobardes agazapadas siempre...

Besos.

Mal bicho... del barco de chanquete?? así me dejas O_O jajajajaja

Gracias por pasar por aquí :)

Besos.

Francisco... por un momento creía que andabas piripi con tanto chupito jajajaja

Besos.

Fer... pues ya sabemos... ya esta bien de Marzinguer Z.

Besos.

Constantino Carenado dijo...

¿Eres tu esa rana?

jajajajaj

Posdata: yo , te lo aseguro, no soy ningún reptil.

Constantino Carenado dijo...

¿La lucha de la rana ,es una lucha dialéctica?

Markos dijo...

Que bonita fábula.
Y qué de acuerdo estoy contigo.
Siento no tener tiempo ni de leer, ni de escribir.
Pero sigo estando por aquí
Bsos

Anna dijo...

Constantino... últimamente me pongo un verde de la envidia... quizás sí jajajaja

Besos!

Markos... tranquilo :) te entiendo perfectamente... yo ando igual... lo importante que nos sigamos leyendo :D

Besos!!